Hace tres días el aire cambió, se volvió fino y fresco, mientras la espesura del frío hivernal lo sigue envolviendo todo. Pero de tanto en tanto, entre los rayos de sol se filtra como una risa, este tipo de aire que se enreda entre los brotes incipientes de los árboles, y los primeros dientes de león florecidos en los jardines perdidos de los subúrvios.
Hoy a media mañana, volviendo del super, después de distorsionar con la masa de la compra, el espacio-tiempo del interior de mi carro marujil, con miles de productos colocados en plan tétris, me he quedado clavada delante de un jardín abandonado de vuelta a casa, arrastrando materia condensada.
La luz era más brillante, no como ese resplandor mortecino y añorante del invierno, y la brisa desafiaba la temperatura que mordía mi anorak, fresca y húmeda, entreteníendose y peinando el suelo del parterre sin cuidar lleno de espigas, gramíneas y hierbas silvestres, perfectamente desordenadas y peinadas con el aire.
Allí me he quedado con mi carro desbordante mirando como la luz, el frescor y el aire, descubría los primeros brotes irrefrenables de la Primavera dentro del Invierno. Antes de que nadie se entere de que esta ha llegado, comienza elusiva a filtrarse en la superficie de las aceras como un susurro vivo, y el las puntas de los árboles donde las nuevas hojas verdes y las flores por reventar, preparan su revolución silenciosa, para cogernos a los que vivimos entre el cielo y el suelo, totalmente desprevenidos.
Almendro en flor de Van Gogh
Y lo cierto es que de la media hora que he debido estar observando el vaivén de las hierbas silvestres, ha venido porqué en frente he encontrado el primer árbol florecido del año. Un escandaloso almendro de jardín, que no ha podido esperar el pistoletazo de salida del buen tiempo, y ha gritado Sorpresa! antes que nadie. Menos mal que están todos medio escondidos y casi nadie se ha enterado por el momento. Blanco, exhuverante y definido en cada uno de los pétalos que ya comienzan a volar através del aire, como en una estampa japonesa. Dejando que los pájaros que se posan entre sus ramas llenas de confeti sueñen ya con sus frutos tiernos.
Y allí me he quedado yo, observando, sintiendo el ruido blanco de la ciudad, ese silencio lleno de coches y murmullos lejanos de gente que van y vienen corriendo durante la mañana a hacer algo de provecho.
Sintiendo la luz, el aire y dejándome envolver por el perfume que me gusta ponerme cuando cambia el tiempo, un poema ofatorio de como me hace sentir este instante en que cambia el tiempo.
Después de que el mundo al final no se acabara y a mí me enganchara compartiendo en buena compañía, la mejor representación de las que he asistido The Rocky Horror Picture Show, ya que vamos a desaparecer hagámoslo riendo, te das cuenta que lo importante se acabe el mundo o no, es que hasta el último tu aliento, estés en aquello que te hace feliz y te describe.
Me hace feliz ir a las jams a bailar el más indie de los bailes, el lindy hop (swing). Descubrir que el blues no es sólo una música antigua y nueva superfantástica, si no que además se puede bailar con una capacidad de improvisación y conexión con tu pareja de baile casi mágica.
Disfrutar de una mañana de domingo tirada en el balcón, cual gato casero, leyendo Wired UK, o tus frikilecturas favoritas, hasta que las tripas te arrastran a hacer jazzcooking y después zampártelo viendo una de tus series favoritas como Boardwalk Empire, Game of Thrones, 2 Broke Girls o The Big Bang Theory. E incluso volviendo a ver por enésima vez parapetada bajo una manta, El Señor de los Anillos o Star Wars, pero las de verdad, las que en principio sólo eran tres.
Me congratula deshacerme en un mar de sensaciones cuando descubro antiguos perfumes y nuevos elixires olfativos en mis escapadas por las perfumerías de la ciudad, niche o mainstream. Me elevo cuando un amigo me descubre que el whisky bueno sí me gusta, aunque sepa a madera, en un bar cerca de Santa María del Mar, donde sólo sirven copas diurnas de este maná. Soy una enamorada de las fragancias amaderadas. O cuando descubro que me encantan las cervezas artesanales, o los cócteles de autor, después de llevarme a un bar perdido de Badalona sólo de cervezas, o a una coctelería en una zona suburbial de L'Hospitalet.
Y estoy en la cumbre de la ola cuando todo esto lo disfruto con las personas interesantes que me rodean y que me regalan su tiempo, ya sea para descubrirme un nuevo grupo de música o una novedad editorial de fantasía o scifi.
Urbanita como una farola, no puedo evitar que cada latido urbano encienda todo mi ser. Feliz Urbe Nueva.
Lo mejor de las fiestas populares y especial las de Barnacity (Festes de la Mercè), son los conciertos gratuitos, en los que se apura el verano y uno da rienda suelta a su pasión por el grupo y a sus instintos bailongos y karaokeros más primarios.
Ya es lo más, si llevas desde el principio de gira de tu supergrupoadoradodelamuerte, cuando cantan aquella canción que te vuelve loca de su nuevo disco y que se resisten como malditos a tocar, para tener algo que enseñar a los fans a lo largo de la temporada de otoño-invierno.
Entonces presa de una furia dionisíaca y gruppie, cantas como una béstia, aplaudes, saltas sin vergüenza y te meneas como una posesa, unida en un todo, generación con generación, puretas, indies gafapastas, nos, y niños de pecho que van a su primer concierto gratis pero que saben escuchar buena música, que se han escaqueado de los papis, aprovechando que es un evento, gratis y al aire libre. La vergüenza queda fuera, y sólo los heavis más puristas, superan en entrega a los indies folloneros, nos, que siguen a LOL (Love of Lesbian). Rendición total y absoluta.
Concierto de LOL Fiestas de la Mercè 2012, Antigua Fábrica de Cerveza Damm, Barnacity.
Lo más surrealista es que cuando después de un subidón como la copa de un pino, en el que a los fans gafapastas sólo nos falta abrazarnos y llorar de la emoción, por el pedazo de espectáculo desenfrenado que se ha vivido en franca comunidad, los chavales de 16 años que tienes detrás y que se han pasado todo el concierto quejándose porque tienen que esperar a ver al grupo siguiente, te sueltan de forma violenta clavandote los codos y atropoellándote: "déjame pasar, que te has colado delante de mí durante el concierto y yo estaba antes que tu", a lo que tu no sabes si echarte a llorar de pena por ellos, o tirarte al suelo muerta de la risa.
Criatura, pero tu no estabas durante todo el recital allí disfrutando durante más de dos horas seguidas, después de cuatro de cola, para ocupar las primeras filas? Entiendes realmente que el concepto de colarse en un evento de más de 1000 personas no tiene mucha lógica? Será humor británico y no lo capto por la edad?
Que pena que se perdieran la fiesta, y que nadie les haya explicado qué significa ir de conciertos. Espero que no lo aprendan en uno más activo, que el de los pobres modernos que van con el lirio en la mano...Porque yo he visto como la "letra con sangre entra", y nunca mejor dicho en según qué eventos, y con qué grupos musicales.
Después de ver carcas de 16 años, más muermos que un debate sobre el estado de la nación , puedo gritar : " for ever young, I want to be, for ever yoooooung", porque visto así, el mundo es de los puretillas treintañeros, que cada día estamos más revolucionarios.
Lo dicho, grácias LOL, gràcias a la fábrica modernista de dorado nèctar de grano y el lúpulo. Gracias a todos los grupies de todas las edades, mentales y reales, con los que canté Toros en la Wiii enajenada por la hermandad del evento. Ahhhhh, que gusto.
Por ti sería una mezcla de beata y ramera. Dignísima gente rastrera. Fantásticoooo, laralalala, Fantásticoooo, laralalala, Si volviera a nacer, sería un bebé.
¿Qué otra cosa podría desear como amante
que ser tu eterno lactante, un mutante suplicante?
Ya sé que no somos una pareja al estilo de antes,
pero no es necesario tener principios, lo importante es tener finales.
Gracias.
Siempre pensé que mi fascinación por el momento en que todo se vuelve azul, justo antes de que caiga la noche, o el momento en que todo se tiñe de añil justo antes de tornarse el aire transparente antes del amaneceer y que todo tenga sus colores, la hora azul / l'heure bleue, era tan sólo una percepcció personal, en mi obsesión por los lugares que se cruzan y los momentos intersticiales.
Sin embargo es un tema conocido sobradamente por los poetas, los pintores, en especial los impresionistas, e incluso por los perfumistas. Esto es lo que hace la ignorancia por nosotros, alejarnos de compartir con los que tienen nuestro mismo conocimiento un regalo excepccional, como es compartir la hora azul.
Ese momento en que la luz cambia de sentido, el margen entre el día y la noche, donde la Bíblia dice que Dios se las da de artistas, y los paganos, que el Alba da lugar a la vida, és quizás mis dos momentos del día, en los que siento que toda la belleza del universo se condensa matemáticamente, artísticamente, emotivamentente en un destello de luz sobre mí.
La brisa es cambiante, la humedad del aire da un giro, los pájaros escondidos entre las hojas o las ramas de los árboles, dudan si han de callar o cantar.Es el momento en que todo retiene la respiración amandose a si mismo un segundo antes del éxtasis desencadenante, que traerá el amanecer o la noche.
Nunca pensé que esta sensación pudiera ser descrita con palabras hasta el mínimo de sus detalles, como no puede hacerse en realidad. Tan sólo las sensaciones nos permiten darnos una idea visceral de lo que supone para las fibras de uno, esa sensación de maravilla, de descubimiento de lo que se conoce y a drede se intenta ignorar.
Así mi fascinación no pudo ser más extraordinaria cuando descubrí que incluso en 1913 unos perfumistas, mis prefumistas, la casa Guerlain, había iluminado el mundo de la hora azul con la más elusiva, calidoscópia,cambiante y excepcional fragancia, que podía ceñirse al salto de luz entre las fronteras del día. Fue por casualidad o por destino, que me he podido regalar con su aroman y comprender desde los pulmones y desde mi aliento, como se puede sentir dentro de la respiración, lo que deslumbra en su cambio a los ojos extasiados.
Respirar ese aroma de perfume etéreo y fugaz como la luz en la que se cruzan las partes del día, ver como se apagan las nubes, se encienden las luces y el cerebro intenta discernir que le arroba más de los matices que cambian en el álito que lo impulsa, junto con el sonido de las gentes que duda ante el silencio o ante el ruido de la mañana, es quizás, el momento más maravilloso del día en el que uno hace las paces con el mundo y celebra ser parte de él y de los demás.
Perfume L'Heure Bleue de Guerlain. Consultad tres post dedicados al perfume y la hora azul, fantásticos, donde se habla del perfume, de la época de Fin de Siecle i del arte de la hora azul, son los dos anteriores al que os linko.
La chica que canta es Zaz, maravillosa cantante de jazz francesa, recomendables todas sus canciones.
Lo declaro aquí y ahora a pleno pulmón marujil: "Odio hacer la compra en el super!!!"
Me atabalan tantas marcas. Tener que mirar las etiquetas para asegurarme de que no llevan transgénicos y un exceso de colorantes, conservantes y aromatizantes. Comparar los precios entre las marcas blancas y las de colores para llegar a fin de mes, y sus respectivas calidades. Muchas veces son primeras marcas escondidas.
Me agobia mucho la músiquita que te ponen para que vayas más o menos deprisa, y que te hurga en el subconsciente, guiando tu mano económicamente traidora, a los estantes predeterminados para los productos que quiere sacarse de encima el super.
Me irrita muchísimo, tener que dar brincos hasta los estantes superiores para coger el producto que yo quiero, o reptar por los inferiores, porque esa marca no ha firmado con la gran superficie, para que sus cosas estén al alcance de la mano.
No podemos olvidar a los carritos especialmente diseñados para girar hacia un lado en concreto, donde "casualmente" encontramos ese producto-marca, que últimamente anuncian en la caja tonta. Ya puedes hacer fuerza bruta contra el lado contrario, están muy bien ingeniados los malditos...
No soporto dejarme nada fuera de la lista, porque de lo contrario me toca volver y encontrarme de nuevo con las eternas colas, llenas de señoras, y señores que sólo quieren consultar un precio, pero que no tienen otra cosa que hacer y que marean a las pobres cajeras y a ti te llevan al borde del infarto.
Además, por más detallada que sea la lista, siempre, me toca volver y encontrarme de nuevo con el mismo circo.
Me pregunto cómo hay gente que disfruta comprando ya no en un super, si no en un hipermercado un sábado por la tarde. Eso si que es un baño de multitudes. Agghhh, que extraño concepto del ocio en pareja! No me extraña que hayan subido los divorcios.
PD: que conste que las plazas y mercados me encantan y me pirran, pero eso es objeto de otro post. Vine al Mercat Reina!!!
Urbanita de pro como soy yo, que hasta mis vacaciones las paso en otras ciudades, reconozco que en toda ciudad hay varias. Es como un fractal con diferentes interpretaciones, mundos alternativos, dentro de un mismo espacio físico.
En verano, que todos viajamos
a las ciudades del marketing y de la publicidad de las agencias de viajes, se nos olvida que en este plan, sólo visitamos en vivo un catálogo falso de la urbe.
Se nos olvida visitar la verdadera ciudad, lejos del
paquete turístico y de las franquicias de comida rápida internacional, o del viaje de lujo, donde lo que importa es más el hotel que la ciudad en sí. Se nos olvida ser viajeros para ser turistas y consumidores.
También se nos olvida que aunque seamos viajeros, si no nos quedamos el tiempo suficiente, no sabremos como es una ciudad en realidad. Queda en la trastienda mental, que nos
buscaremos inconscientemente, "nuestra" interpretación de la ciudad, perdiendo la visión calidoscópica que deberíamos observar de la misma.
Ni consciencia tendremos de que las espléndidas urbes en las que gastamos los ahorros de todo un año y nuestros días de descanso, no son meros escenarios para huir de nuestros problemas. Son lugares donde viven personas de carne y hueso como nosotros. Espacios paralelos donde muchos lo pasan mal y sufren en los cimientos de las mismas, lejos de los esplendores y los lujos de las épocas doradas de cada ciudad. Como nos recuerdan las noticias de las revueltas sociales del sofisticado Londres o del glamouroso París. Relegamos a un oscuro rincón de nuestra mente las miserias sociales que también son un poco nuestras por nuestra condición de cosmopolitas. Y si no que le pregunten a Firtz Lang en Metrópolis.
De cada ciudad que visito quiero observar como todos su esplendor, pero me gustaría que este llegara a todos sus habitantes, en especial a aquellos que viven en las ciudades paralelas que nadie quiere ver. A las que nadie quiere llegar aunque exista una parada de metro cercana.
Es cierto que es tarde para acordarse de las Navidades, hemos de decir en mi disculpa, que para variar casi no las sobrevivo. Los urbanitas no somos dados a intercambios de visitas familiares, somos seres ariscos, huraños y demasiado cools para estos temas. Sin embargo este año estoy entre el horror y la fascinación, de cómo he acabado en tantos encuentros de este caracter, con desplazamiento kilométrico y aire puro incluido.
Para los urbanitas de verdad lo más cercano a la Navidad, son las luces en las calles, los espectáculos especiales a todo color, los estrenos de cine, las compras y las quedadas suicidas y catárquicas con los amigos, huyendo de tanto espíritu navideño después de un encuentro con el clan sanguíneo.
Durante todo el año hay espectáculos y se puede salir de fiesta genial con los amigos, no sólo en fin de año. Las compras especiales no me parecen divertidas, por consumistas e histéricas, sacan en todos los aspectos, lo peor de la gente por la calle.
Avorrezco el espírtu navideño, que sólo se acuerda de la familia y de las buenas intenciones, durante pocos días al año, que convierte en una maratón asfixiante el estrechar lazos familiares, lo que podría ser un agradable paseo con muchos momentos que compartir y disfrutar sin tanta apostura.
Eso sí, me quedo de esta época de oscuridad, con los adornos y las luces. Me encantan los abalorios Navideños, los resplandores creativos dentro de la noche. La nocturnidad más larga del año y los regalos durante el amanecer del día siguiente, a esas cenas y comidas familiares terribilis.
A mí, me gusta regalar el día de Navidad, antes de que comience la vorágine de quedar bien con la tribu, o después de la Noche Buena en el caso de que esta sea igualmente accidentada. La luz de la mañana y los adornos de purpurina brillando con las bolas del árbol, yo no tengo pesebre, pero a quien le guste el maquetismo me parece perfecto, a mí me encanta verlos en la Fira de St. Llúcía (St. Lucía Para los Catalanes), que no me pierdo ningún año.
Este, me he quedado con ganas de ir a oir cantar a la Sibila en St. Maria del Mar, que és mi lugar místico fetiche de Barcelona. Casi a media noche, se representa como la Sibila predice a las gentes el nacimiento del Enviado, lo cual queda como muy misterioso y pagano, pero es muy sincrético y hermoso. Solsticio de Invierno entre un templo centenario iluminado por las luces trémulas de las velas mientras se canta a capella.
Para compensar iremos a la Fira de Reis (La Feria de Reyes), en donde hay muchas paradas de juguetes y artesanía. Lo mejor es ver cómo la gente pasea más que compra por esta feria y al final de la noche se mete en un bar a tomar chocolate con churros para hacer pasar el frío.
Resumiendo, estoy deseando de coger vacaciones para desestresarme y disfrutar de un poco de tranquilidad hibernal. Eso sí dejaré los adornos un par de semanas más para disfrutarlos de verdad y guardar lo bueno de todo este estres.
A los urbanitas se nos diferencia del resto de habitantes de comunidades humanas, por los servicios a los que tenemos acceso en nuestro lugar de residencia. Se supone que la ciudad, la gran urbe, resulta ser un oasis de posibilidades y de obtención de objetos y beneficios, que sólo allí se pueden encontrar. La Ciudad de las Maravillas.
En una ocasión me dijeron que lo mejor de Nueva York es que no dormía, y que a cualquier hora podías encontrar todo aquello que desearas. Otra me dijo, que España era un país cuyas ciudades importantes estaban unidas por edificios del Corte Inglés. Y yo añado, que una ciudad o barrio, no es lo "que ha de ser" si no tiene un Mercadona cerca (y si tiene un Ikea, que más decir?). No deberíamos olvidar que sobre todo es una buena ciudad si tiene: parada de metro y tren, y autobuses y aeropuerto y mercado y hospitales y tiendas y vida cultural... Pero sobre todo, aquello que nos define, lo que compramos. Y qué más descriptivo que nuestra despensa?
Ante todo somos consumidores. Antes que ciudadanos, no nos engañemos. Para más inri leer No Logo, de Naomí Klein.
No hace mucho me llamó una amiga que vive en la parte externa de una gran ciudad y me comento: "Kitsunesan, ya tenemos Mercadona. Ya somos un barrio de primera. Hemos dejado de ser un suburbio "cholo" (ains!!!) ". Lo que hace que una gran marca se instale en una localidad. Como sube la moral de un barrio del extrarradio! No las infraestructuras, bibliotecas, los servicios... En fin, en realidad somos lo que comemos... Ya me lo decía mi madre, que tiene un master en generencia de empresas, porque un hogar lo es.
Es decir, que los guapos y modernos mileuristas intelectuales, bobos, sobradamente preparados, gafapastas (otro link de gafapastismo), chuchismarujis treintañeras y suegras rejuvenecidas, solteros de precongelados y estudiantes de Erasmus ocasionales, ya pueden sentirse incorporados al prestigio social de comprar marca blanca pijo-económico. (No estamos hablando de Caprabos etc, sin ofender, cuyos precios me hacen ponerme en duda el concepto como tal).
Urbanita de pro, cuando le acaban de ingresar la nómina...El otro lado, el de la lana, es el lado cool-moderno. Es lo que tienen las ciudades, una doble cara. Aunque ninguno cambiaríamos sus pastos, por las ciudades de "provincias". Incluso si pudiéramos estirar más el sueldo.
Y es que la modernidad, lleva a la cultura del low cost como "marca de prestigio", porque ahorrar se ha puesto de moda. (Lo que hace el auotengaño con mucha necesidad y un toque de marketing. Libro: El fin de la Clase Media y el Nacimiento de la Sociedad de Bajo Coste). Lo mismo que antes nuestras madres, miraban precios e intentaban buscar la marca "no t'hi fixis" (no-te-fijes), para llegar a fin de mes, pero sin hacer alarde claro.
Ahora si no tienes algo de Ikea, que a veces no es tan barato como creemos, no eres "moderno". Claro que si tienes estilo y unos eurillos de más, o simplemente prefieres comer palomitas pero tener esa superchachi silla de... plástico de diseño???, te compras algunas cosas en Habitat, que todavía hay clases... O te vas de outlet, que es lo que tenemos que hacer los urbanitas más modernillos y fashion victims. Ya que en realidad, lo de ser cool, fashion, chic y ultratecnológico con estos sueldos, pasa inevitablemente por la marca blanca, de todo.
En resumen, por fin, el paladín de la gran familia de las marcas bajo coste, adalid de la generación más preparada de la historia del país, cuyo sueldo es inversamente proporcional a sus conocimientos profesionales, ha dignificado una nueva región de las afueras, donde los alquileres son más bajos.
En el fondo después de tanta ironía, hay que decir que lo único que queremos todo el mundo es sacar el máximo partido a nuestro dinero, y disfrutarlo lo más posible. Y es que todos estamos encantados de la vida de tener un Mercadona, y un Ikea, cerca de casa. Porque han sabido encontrar un compromiso aceptable entre la calidad, lo bonito-diseño, y un precio que ha roto moldes.
Hemos de admitir, ahora seriamente, que son un caso de éxito de negocio (Mercadona 1, Mercadona 2, Caso Ikea), incluso han creado productos clásicos, y en el fondo eso también nos encanta. Porque el tema negociete también nos gusta a los urbanitas.
Nos pone un montón sentirnos parte de una solución inteligente, aunque no hayamos participado en el proyecto, bueno sólo comprándolo al final. Vamos, igual que cuando gana la Selección de España en la otra punta del Mundo, con el gol de Iniesta.
Somos animalillos peculiares sin duda los urbanitas...
Pd: sí la música es de los Pet Shop Boys, los adoro desde que era un retaquito urbanita de suburbio. Y admito ser víctima Ikea, cómo no me enteré de que vendían esos antifaces y gorritos? Nunca me lo perdonaré.
Dedicado a todos los amigos que tengo en proceso de mudanza.
Lo mejor de las ciudades en verano, después de las terrazas, las luces y la brisa son, los conciertos!!! Y más si son gratuitos. Lo más!!!
De unos años a esta parte se han popularizado los conciertos nocturnos al aire libre. Ahora se suben al carro de la cultura musical veraniega muchos ayuntamientos. Estos organizan conciertos gratuitos en general de grupos profesionales poco o medianamente conocidos.
Por ejemplo están los conciertos de jazz, música clásica y de banda en los parques de la ciudad. O bien en las montañas mágicas de la ciudad (Montjuïc).
Así el pasado sábado se celebraron innumerables conciertos indie en la Montaña, totalmente gratuitos con la participación de un sinfín de grupos. Os paso el link de los que participaron en el evento de la Montaña Mágica de la Ciudad.
Estuve escuchando y viendo a Delafe y las Flores Azules (in-cre-i-bles !!! Vídeo de arriba) y a Standstill, que fueron antes que Vetusta Morla, que no estuvo, y que tienen un punto canalla genial. No pude estar en el de Astrud, que me encanta, porque me coincidió con otros que no conocía. Otra vez será. Oí algo de Manos de Topo, de quienes hay que decir que sí, son diferentes...
En fin, tantos conciertos... y tanta montaña por recorrer... Noche, fresquito, cervecita, buen rollo y concierto, el Paraíso existe. Viva la cultura y el pan i circo de los ayuntamientos cuando es de este tipo.
Como buen animal vespertino, adoro el atardecer y la noche recién estrenada. Como buena urbanita ,soy forofa de lo que caractariza a la ciudad por encima de cualquier otra acumulación humana; las luces que la iluminan.
La ciudad lo es porque dentro de la oscuridad natural que sobreviene durante la noche, el ser humano, enciende sus fuegos y sus luces. Cosa que el resto de animales no puede hacer. Traen la luz a la oscuridad. Como un racimo de estrellas dentro del suelo. Como un reflejo del Cielo aquí en la Tierra.
Lo más fantástico es ver en prespectiva los miles de puntos de colores que iluminan casas y caminos, carreteras y autopistas. Que esconden historias infinitas de aquellos que brillan bajo su fulgor. Es un espectáculo pirotécnico sin escándalo ni ruido, que se dispara igual que lo hace el atardecer en un coro que une naturaleza, ciencia y tecnología. Como el ser humano, biología, sentimiento, razón, técnica y arte.
Triste y vulgar me parece la ciudad durante el día, donde no guarda misterios. Destellante y arcana, en las horas antes del silencio y el sueño. Intersticio en el que los sintientes viven y apuran los ficticios instantes de un día cuyo foco mayor ya se ha apagado hace horas.
Y si me fascina observar el titilar de las luces nocturnas. No es menos maravilloso circular por los cinturones que rodean la urbe y observar las luminarias de edificios y construcciones, mientras el aire entra por las ventanillas bajadas, y alborota mi pelo, el frescor veraniego y el canto de motores de la metrópoli.
Por encima de este lujo está el conducir, en mi falso e improvisado descapotable con techo, mientras el atardecer y las primeras luces, disparadas por la planificación y la electrónica a una hora determinada, se funden y unas se encienden mientras otra se apaga.
Adoro el atardecer, la noche, el verano, la brisa, la luz vibrante y artificial, la ciudad cuando palpita y se viste con lentejuelas de neón como una Gran Dama. Esa Titania tecnológica que nos acoge a todos y que vela mientras nosotros soñamos, con la única conversación de fotones imparables.
La ciudad lo es porque crea el habitat imaginario y real del animal en cautividad que protege, el ser humano, y porque rompe el órden natural.
Visitad estesitio, es de donde las he obtenido. Hay más ejemplos que valen la pena. La música es de Llibert Fortuny, que de bien jovencito se fué a estudiar jazz en los clubs de Nueva York.
Mi madre me lo decía a todas horas, "Ves con gente trabajadora, limpia y honrada. No te dejes llevar por vícios y excesos". Yo siempre he pensado que la cultura reblandece el cerebro a algunas personas especialmente sensibles y sencillas. Puede alejarnos de nuestros amigos y familiares, y hacernos entrar en un mundo que jamás hubíeramos imaginado. En una espiral de degeneración y desasosiego sin final.
Por eso, di NO al vicio de leer y de adquirir información sin mesura y sin filtrar. O te pasará como a esta dulce criatura del vídeo. El Jonan de Baraka my heroooo.
Gracias a mi Señor Perro favorito por el link. Tu si que sabes! Dedicado a Upuaut y su Caseta.
Premisa 1 : todo aquello que no esté señalizado con iconos y dibujitos como los de labavos, salida, palomitas, o centro comercial, en especial con letras y siglas tipo AP-7, C-58, N-11 y cosas similares, no son ni evidentes, ni inteligibles. Y menos aun cuando no sabes cuando pasas de una carretera a una autopista con peaje, autovía y demás. O bien las salidas de las autopistas cambian de número inesperadamente porque has cambiado de carretera sin saberlo, o se esconden y de pronto te has saltado dos números y te encuentras 4 localidades más allá de tu destino.
Premisa 2:TODAS, absolutamente TODAS las rotondas y desviaciones están MAL, señalizadas. De pronto te encuentras en un pueblo que no te tocaba cuando el Google Maps te había indicado coger la segunda salida de la rotonda, contando desde donde??? Entienden lo mismo los que ponen las señales indicadoras de lugares, izquierda y derecha que los señores de Google o que los indígenas de la zona???
Premisa 3: las indicaciones de Google Maps en las carreteras son como poco arcanas, y no se corresponden con el código de guía de los indicadores plantados justo 10 metros antes de que ya no puedas tomar la salida que debías y te la pases.
Premisa 4: por qué los indígenas de los pueblos o poblaciones adyacentes a las zonas urbanas no tienen ni idea de dónde viven, ni de cómo llegar a lugares comunes de su pueblo? ("Ah!!! Pero allí hay un polideportivo???No será este otro en la otra punta del pueblo?" Comentario fidedigno recogido por la presente ayer por la mañana, expresado por varios transeuntes después de enviarme a 4 polideportivos diferentes de la misma zona!!!! En mi barrio nuestro polideportivo tardó 15 años en construirse y tenemos UNO, solamente ).
Premisa 5: por qué en toda población no urbana es necesario el motor particular, no hay transporte público, su periodicidad si existe es comparable a las edades geológicas, y todo está tan mal indicado? Es que no quieren visitas o es una excusa para que acabes preguntando a los lugareños y hagas vida social hasta que llegas a tu destino??? Caminante no hay camino, se hace camino al andar (Como dijo el poeta, por fin lo he entendido ARGGGHHH).
Bueno, estas angustias existenciales salen de mi reciente excursión a un pueblo a 45 minutos de mi ciudad, conceptualmente para mí, en un país profundo y alejado de MI mundo. Ni que decir tiene que me he perdido con el coche para llegar a donde había quedado. Llegando vergonzósamente tarde.
Este sólo es un post de frustración reprimida de un viaje a lo que a una urbanita recalcitrante le parece la lejanía de las seguras calles urbanas.
Dedicado a nuestro nekoninja favorito, alergico a los gatos.