Siempre pensé que mi fascinación por el momento en que todo se vuelve azul, justo antes de que caiga la noche, o el momento en que todo se tiñe de añil justo antes de tornarse el aire transparente antes del amaneceer y que todo tenga sus colores, la hora azul / l'heure bleue, era tan sólo una percepcció personal, en mi obsesión por los lugares que se cruzan y los momentos intersticiales.
Sin embargo es un tema conocido sobradamente por los poetas, los pintores, en especial los impresionistas, e incluso por los perfumistas. Esto es lo que hace la ignorancia por nosotros, alejarnos de compartir con los que tienen nuestro mismo conocimiento un regalo excepccional, como es compartir la hora azul.
Ese momento en que la luz cambia de sentido, el margen entre el día y la noche, donde la Bíblia dice que Dios se las da de artistas, y los paganos, que el Alba da lugar a la vida, és quizás mis dos momentos del día, en los que siento que toda la belleza del universo se condensa matemáticamente, artísticamente, emotivamentente en un destello de luz sobre mí.
La brisa es cambiante, la humedad del aire da un giro, los pájaros escondidos entre las hojas o las ramas de los árboles, dudan si han de callar o cantar.Es el momento en que todo retiene la respiración amandose a si mismo un segundo antes del éxtasis desencadenante, que traerá el amanecer o la noche.
Nunca pensé que esta sensación pudiera ser descrita con palabras hasta el mínimo de sus detalles, como no puede hacerse en realidad. Tan sólo las sensaciones nos permiten darnos una idea visceral de lo que supone para las fibras de uno, esa sensación de maravilla, de descubimiento de lo que se conoce y a drede se intenta ignorar.
Así mi fascinación no pudo ser más extraordinaria cuando descubrí que incluso en 1913 unos perfumistas, mis prefumistas, la casa Guerlain, había iluminado el mundo de la hora azul con la más elusiva, calidoscópia,cambiante y excepcional fragancia, que podía ceñirse al salto de luz entre las fronteras del día. Fue por casualidad o por destino, que me he podido regalar con su aroman y comprender desde los pulmones y desde mi aliento, como se puede sentir dentro de la respiración, lo que deslumbra en su cambio a los ojos extasiados.
Respirar ese aroma de perfume etéreo y fugaz como la luz en la que se cruzan las partes del día, ver como se apagan las nubes, se encienden las luces y el cerebro intenta discernir que le arroba más de los matices que cambian en el álito que lo impulsa, junto con el sonido de las gentes que duda ante el silencio o ante el ruido de la mañana, es quizás, el momento más maravilloso del día en el que uno hace las paces con el mundo y celebra ser parte de él y de los demás.
Perfume L'Heure Bleue de Guerlain. Consultad tres post dedicados al perfume y la hora azul, fantásticos, donde se habla del perfume, de la época de Fin de Siecle i del arte de la hora azul, son los dos anteriores al que os linko.
La chica que canta es Zaz, maravillosa cantante de jazz francesa, recomendables todas sus canciones.
El silencio y la paz es un día gris plomizo de luz dispersa en el aire, mientras oigo el ronroneo de los coches, de mi gato mullido y el latir de un corazón bajo mi oreja.
Refugiados todos bajo la manta de felpa, con un chocolate o un pacharán en la mano, mirando las luces de la ciudad encenderse como estrellas, entre el aroma de sándalo y el titilar de las velas.
Los iris contra la ventana, índigos y amarillos, recogiendo el esplendor del cielo despejado de invierno al atardecer, ahora recortados contra el titilar de las farolas.
Lo declaro aquí y ahora a pleno pulmón marujil: "Odio hacer la compra en el super!!!"
Me atabalan tantas marcas. Tener que mirar las etiquetas para asegurarme de que no llevan transgénicos y un exceso de colorantes, conservantes y aromatizantes. Comparar los precios entre las marcas blancas y las de colores para llegar a fin de mes, y sus respectivas calidades. Muchas veces son primeras marcas escondidas.
Me agobia mucho la músiquita que te ponen para que vayas más o menos deprisa, y que te hurga en el subconsciente, guiando tu mano económicamente traidora, a los estantes predeterminados para los productos que quiere sacarse de encima el super.
Me irrita muchísimo, tener que dar brincos hasta los estantes superiores para coger el producto que yo quiero, o reptar por los inferiores, porque esa marca no ha firmado con la gran superficie, para que sus cosas estén al alcance de la mano.
No podemos olvidar a los carritos especialmente diseñados para girar hacia un lado en concreto, donde "casualmente" encontramos ese producto-marca, que últimamente anuncian en la caja tonta. Ya puedes hacer fuerza bruta contra el lado contrario, están muy bien ingeniados los malditos...
No soporto dejarme nada fuera de la lista, porque de lo contrario me toca volver y encontrarme de nuevo con las eternas colas, llenas de señoras, y señores que sólo quieren consultar un precio, pero que no tienen otra cosa que hacer y que marean a las pobres cajeras y a ti te llevan al borde del infarto.
Además, por más detallada que sea la lista, siempre, me toca volver y encontrarme de nuevo con el mismo circo.
Me pregunto cómo hay gente que disfruta comprando ya no en un super, si no en un hipermercado un sábado por la tarde. Eso si que es un baño de multitudes. Agghhh, que extraño concepto del ocio en pareja! No me extraña que hayan subido los divorcios.
PD: que conste que las plazas y mercados me encantan y me pirran, pero eso es objeto de otro post. Vine al Mercat Reina!!!
La ciudad se caracteriza por su capacidad de convertirse en crisol cultural.
Es geográficamente, por recursos y cantidad de gente que confluye, un lugar donde por masa crítica la cultura puede florecer, si la dejan, o convertirse en otro bien de consumo más superficial y sometido a la moda consumista.
Por eso, no olvidemos nunca, con la humildad que nos caracteriza, lo que nos dice Santi Balmes de Love of Lesbian.
Recordemos que todas las mentes "privilegiadas" (¿?) tenemos tres partes de auténtico dandy y una cuarta ... (mejor escucháis el vídeo).
PD: Dedicada a Nimué que me ha pasado el vídeo. ;-)
Urbanita de pro como soy yo, que hasta mis vacaciones las paso en otras ciudades, reconozco que en toda ciudad hay varias. Es como un fractal con diferentes interpretaciones, mundos alternativos, dentro de un mismo espacio físico.
En verano, que todos viajamos
a las ciudades del marketing y de la publicidad de las agencias de viajes, se nos olvida que en este plan, sólo visitamos en vivo un catálogo falso de la urbe.
Se nos olvida visitar la verdadera ciudad, lejos del
paquete turístico y de las franquicias de comida rápida internacional, o del viaje de lujo, donde lo que importa es más el hotel que la ciudad en sí. Se nos olvida ser viajeros para ser turistas y consumidores.
También se nos olvida que aunque seamos viajeros, si no nos quedamos el tiempo suficiente, no sabremos como es una ciudad en realidad. Queda en la trastienda mental, que nos
buscaremos inconscientemente, "nuestra" interpretación de la ciudad, perdiendo la visión calidoscópica que deberíamos observar de la misma.
Ni consciencia tendremos de que las espléndidas urbes en las que gastamos los ahorros de todo un año y nuestros días de descanso, no son meros escenarios para huir de nuestros problemas. Son lugares donde viven personas de carne y hueso como nosotros. Espacios paralelos donde muchos lo pasan mal y sufren en los cimientos de las mismas, lejos de los esplendores y los lujos de las épocas doradas de cada ciudad. Como nos recuerdan las noticias de las revueltas sociales del sofisticado Londres o del glamouroso París. Relegamos a un oscuro rincón de nuestra mente las miserias sociales que también son un poco nuestras por nuestra condición de cosmopolitas. Y si no que le pregunten a Firtz Lang en Metrópolis.
De cada ciudad que visito quiero observar como todos su esplendor, pero me gustaría que este llegara a todos sus habitantes, en especial a aquellos que viven en las ciudades paralelas que nadie quiere ver. A las que nadie quiere llegar aunque exista una parada de metro cercana.
Sí, ahora sí. He sucumbido, soy una más dentro del mundo digital. Ahora twitteo, pongo noticias en mi Facebook, he colgado algún vídeo en you tube, soy adicta a los RSS y a los Google Alerts, tengo un blog profesional y me muevo por el Linkeind, para informar a mis contactos profesionales de cosas que les puedan interesar.
Yo que odio estas cosas que machacan la privacidad y que ahora con tantas revoluciones, desgracias mundiales y movimientos varios, mediante el advenimiento de los móviles, que pliegan el espacio tiempo, estamos hiperconectados y somos víctimas del "momento blackberry"(que explicaré en un futuro post).
Tenemos obligación de estar en todos los portales de Social Media (redes sociales pero en fino y tech). Obligación de comunicar y escribir, de recomentar y de decir qué nos gusta y qué no....Estamos poniéndoselo superfacil a lo peorcito de la sociedad de consumo, es el sueño de toda empresa que nos quiere crear nuevas necesidades. (Tiene pixels que yo lo diga participando del mundo de Internet, las redes sociales & Co).
Supongo que tengo un perrenque hiperdigital, porque me siento agobiada de tener que estar pendiente de tantas cosas que antes alegremente ignoraba y que me permitía estar más relajada. Seguramente lo que ya me ha desbordado, es que yo también soy pajarito dentro de la red, por motivos profesionales, y de que hay veces que no me acuerdo de quien es alguien que tengo en el Facebook, y eso que yo sólo conecto con gente cercana...
Aunque después de la pataleta por intoxicación digital y de asumir esa dependencia dañina y nociva que tiene lapresente por su amor digital que la esclaviza, mi maravilloso Galaxy de Samsung, que lo llevo como si se tratara de una extensión de mí a todas partes,(por qué no es también sumergible?), he de decir que las redes sociales son la punta de lanza de la libertad de expresión en estos momentos.
Al menos por ahora. Lo cierto es que el hecho mediático de las revoluciones islámicas, ha puesto la mirada oficial y de las personas de a pie sobre estas tecnologías. Simplemente porque al ser tan nuevas han sido eficientes como medios de comunicación masivos de expresión popular. Ya que al ser baratos, al alcance de todos y no tan censurados como algunos gobiernos desearían, han servido para llevar la voz de las cosas que ya sucedían en la calle, al punto de mira internacional.
Sin embargo ahora los centros de poder se están estudiando mucho más seriamente el tema del control de las redes sociales. Interesantísimo el artículo "EE:UU desarrolla un software para manipular las redes sociales y difundir progaganda", donde hay más links a artículos escritos por personas de referencia dentro de las redes sociales. Para ampliar información.
Lo feo de las redes sociales, es que al final nos volvemos superficiales, nos come el tiempo que podríamos dedicar a los amigos, y nos vemos enredados en un sinfín de actividades que nos atan al sillón del ordenador.
Lo bonito de las redes sociales es que con cuatro duros y mucha gracia, podemos intentar hacer que María Jimenez cante con nosotros moviendo el clamor popular, hacia esto, o hacia donde queramos.
Este grupillo han creado un concepto, que aprovechando la propagación viral y con mucha gracia, quieren conseguir un objetivo. Y vemos lo bien que lo han pensado todo ello.
Youtube Ogravision Facebook La Ogra Quetodolologra @La_Ogra www.lamafiarosa.com
En fin, que vamos a ser positivos y a disfrutar de la libertad que ahora nos brinda las redes sociales y sus recursos. Aprovechemos lo que nos ofrecen para mejorar el mundo y para vivirlo un poco mejor, tanto digitalmente como sin conexión.
Es cierto que es tarde para acordarse de las Navidades, hemos de decir en mi disculpa, que para variar casi no las sobrevivo. Los urbanitas no somos dados a intercambios de visitas familiares, somos seres ariscos, huraños y demasiado cools para estos temas. Sin embargo este año estoy entre el horror y la fascinación, de cómo he acabado en tantos encuentros de este caracter, con desplazamiento kilométrico y aire puro incluido.
Para los urbanitas de verdad lo más cercano a la Navidad, son las luces en las calles, los espectáculos especiales a todo color, los estrenos de cine, las compras y las quedadas suicidas y catárquicas con los amigos, huyendo de tanto espíritu navideño después de un encuentro con el clan sanguíneo.
Durante todo el año hay espectáculos y se puede salir de fiesta genial con los amigos, no sólo en fin de año. Las compras especiales no me parecen divertidas, por consumistas e histéricas, sacan en todos los aspectos, lo peor de la gente por la calle.
Avorrezco el espírtu navideño, que sólo se acuerda de la familia y de las buenas intenciones, durante pocos días al año, que convierte en una maratón asfixiante el estrechar lazos familiares, lo que podría ser un agradable paseo con muchos momentos que compartir y disfrutar sin tanta apostura.
Eso sí, me quedo de esta época de oscuridad, con los adornos y las luces. Me encantan los abalorios Navideños, los resplandores creativos dentro de la noche. La nocturnidad más larga del año y los regalos durante el amanecer del día siguiente, a esas cenas y comidas familiares terribilis.
A mí, me gusta regalar el día de Navidad, antes de que comience la vorágine de quedar bien con la tribu, o después de la Noche Buena en el caso de que esta sea igualmente accidentada. La luz de la mañana y los adornos de purpurina brillando con las bolas del árbol, yo no tengo pesebre, pero a quien le guste el maquetismo me parece perfecto, a mí me encanta verlos en la Fira de St. Llúcía (St. Lucía Para los Catalanes), que no me pierdo ningún año.
Este, me he quedado con ganas de ir a oir cantar a la Sibila en St. Maria del Mar, que és mi lugar místico fetiche de Barcelona. Casi a media noche, se representa como la Sibila predice a las gentes el nacimiento del Enviado, lo cual queda como muy misterioso y pagano, pero es muy sincrético y hermoso. Solsticio de Invierno entre un templo centenario iluminado por las luces trémulas de las velas mientras se canta a capella.
Para compensar iremos a la Fira de Reis (La Feria de Reyes), en donde hay muchas paradas de juguetes y artesanía. Lo mejor es ver cómo la gente pasea más que compra por esta feria y al final de la noche se mete en un bar a tomar chocolate con churros para hacer pasar el frío.
Resumiendo, estoy deseando de coger vacaciones para desestresarme y disfrutar de un poco de tranquilidad hibernal. Eso sí dejaré los adornos un par de semanas más para disfrutarlos de verdad y guardar lo bueno de todo este estres.