


No soporto dejarme nada fuera de la lista, porque de lo contrario me toca volver y encontrarme de nuevo con las eternas colas, llenas de señoras, y señores que sólo quieren consultar un precio, pero que no tienen otra cosa que hacer y que marean a las pobres cajeras y a ti te llevan al borde del infarto.
Además, por más detallada que sea la lista, siempre, me toca volver y encontrarme de nuevo con el mismo circo.
Me pregunto cómo hay gente que disfruta comprando ya no en un super, si no en un hipermercado un sábado por la tarde. Eso si que es un baño de multitudes. Agghhh, que extraño concepto del ocio en pareja! No me extraña que hayan subido los divorcios.
PD: que conste que las plazas y mercados me encantan y me pirran, pero eso es objeto de otro post. Vine al Mercat Reina!!!